viernes, 7 de junio de 2013

                                                Una historia que contar
¿Podría ser mayor el dolor a que te arrebaten de tus brazos a tu hijo? Esos secuestradores no tienen corazón, o simplemente les falla la mente. 
Era un día cualquiera, en la mañana lo levante para que me acompañara al súper mercado de un centro comercial, que esta cerca de cauquenes, el no quería acompañarme porque tenia mucho sueño, pero le prometí comprarle algo de comer, lo que el quisiera.
Al llegar estacione el auto en el estacionamiento trasero, nos bajamos y no quería tomarme la mano, lo deje pero le pedí que no se alejara mucho de mi. Entramos al supermercado, comprado todo lo necesario y en la caja cuando cancelaba le pedí que se quedara junto a mi para que me ayudara con algunas bolsas mas livianas, pero el salió corriendo ya que su pelota saltarina se le resbalo de sus manitos, el salió tras de ella y no lo divise mas. Fue en ese momento cuando yo entre en pánico, ni siquiera tome las bolsas, corrí corrí y corrí tras de el, pero fue inútil, no estaba por ninguna parte. Entre desesperación y pena llame a los guardias para que informaran que un pequeño niño, de tan solo 6 años, que media 1,23cm se había extraviado.

Ellos me llevaron con la gerente del supermercado para ver las cámaras de seguridad y si es que lo veía dijera inmediatamente para localizarlo y rastrearlo. Estuve viendo las cámaras y entre lagrimas vi en una de ellas a mi hijo, con los ojos vendados, con 5 hombres subiéndolo a una camioneta gris, yo grite lo mas fuerte que pude, creo que nunca había gritado de esa manera, un guardia fue corriendo hacia mi y pidió refuerzos en los estacionamientos. Fuimos corriendo con 3 guardias mas a mi lado hacia la zona de donde se encontraban estos hombres, pero ya era tarde. Al llegar no lo podía creer, ¿Porque tenia que pasarme a mi?, ¿Porque su pelotita tuvo que ir en esa dirección?

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